4 de febrero 2026
Autoridades de salud mantienen vigilancia ante nuevos casos de esta enfermedad zoonótica que no tiene vacuna ni tratamiento específico.
Las autoridades sanitarias de varios países asiáticos encendieron las alertas tras la detección de nuevos casos del virus Nipah, una enfermedad infecciosa poco frecuente pero altamente letal, que ha provocado brotes esporádicos en la región durante las últimas décadas.
El virus, identificado por primera vez a finales de los años noventa, se transmite principalmente de animales a humanos. Los murciélagos frugívoros son considerados su principal reservorio natural, aunque el contagio también puede darse a través de alimentos contaminados o por contacto cercano con personas infectadas.
Los primeros síntomas suelen ser similares a los de una gripe, como fiebre, dolor de cabeza y malestar general. Sin embargo, en casos graves la enfermedad puede evolucionar rápidamente y causar inflamación cerebral, dificultades respiratorias y fallas neurológicas, lo que incrementa el riesgo de muerte.
Expertos en salud pública advierten que, aunque el virus puede transmitirse entre personas, este tipo de contagio no es frecuente ni sostenido. Aun así, debido a su alta tasa de mortalidad, el Nipah es considerado un patógeno prioritario y se mantiene bajo estricta vigilancia internacional.
Actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento específico contra esta enfermedad, por lo que la atención médica se enfoca en el manejo de los síntomas y el aislamiento de los pacientes para evitar la propagación.
Las autoridades sanitarias han reiterado que, por el momento, el riesgo de expansión fuera de las zonas afectadas es bajo, pero recomiendan fortalecer la prevención, la vigilancia epidemiológica y la información a la población para evitar posibles contagios.
