26 de enero 2026
El Gobierno de Venezuela aseguró recientemente que el país fue sometido a un tipo de agresión militar sin precedentes, en el contexto del ataque ocurrido el pasado 3 de enero de 2026 que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa. Según declaraciones oficiales, esta acción habría incluido la utilización de armamento “nunca antes visto en un campo de batalla” y tecnología de última generación.
El general Vladimir Padrino López, ministro del Poder Popular para la Defensa de Venezuela, afirmó que durante el operativo estadounidense que sacó del poder a Maduro, se emplearon armas que no habían sido utilizadas anteriormente en ninguna confrontación bélica real. En sus declaraciones señaló que ese armamento fue probado en suelo venezolano, convirtiendo al país en una especie de “laboratorio” para tecnología bélica avanzada.
A juicio de las autoridades venezolanas, esta supuesta tecnología también fue destacada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, durante el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Allí, según lo citado por Padrino López, Trump habría mencionado que se utilizaron armas desconocidas hasta ahora en combate.
Las acusaciones han encendido las alarmas diplomáticas entre varios actores internacionales. Rusia, aliada histórica del gobierno venezolano, ha exigido explicaciones más claras sobre el tipo de armamento presuntamente empleado, mientras que Washington no ha emitido detalles públicos sobre las afirmaciones
